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Clarín
» Encontraron
dos cuerpos quemados en el baúl del auto /20
de Marzo de 1999
Se
confirma la hipótesis del FBI de que hubo un crimen ·
Silvina Pelosso y dos amigas estadounidenses estaban desaparecidas
desde el 15 de febrero · Hoy se conocerá la identidad
de los cadáveres incinerados
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| El
caso Silvina Pelosso conmovió a la Argentina. |
uemados
casi por completo, irreconocibles y mezclados entre cenizas, el
FBI encontró los restos de dos cuerpos en el baúl
del auto en el que viajaban la cordobesa Silvina Pelosso y sus dos
amigas estadounidenses cuando desaparecieron, hace más de
un mes en California.
Hasta
anoche, los dos cadáveres no habían sido identificados
y tampoco se había podido establecer la causa de las muertes.
El FBI (Oficina Federal de Investigación) anunció
que hoy podrían conocerse las identidades de los cuerpos.
A
partir de ahora, dijo el agente especial del FBI James Maddock,
jefe de la investigación, el caso será investigado
como un“homicidio múltiple”. Como se descarta
que los cuerpos pertenecen a dos de las tres mujeres desaparecidas
en el Parque Nacional Yosemite, hombres del FBI, de la Policía
del condado de Tuolumne y de otras fuerzas ya comenzaron a rastrillar
el área en busca de la tercera.
Las
familias de Silvina Pelosso, de 16 años, y de Carole (43)
y Julie Sund (15) recibieron
la noticia ayer a la mañana. José y Raquel, los padres
de la cordobesa, se encerraron en la habitación del hotel
donde se hospedan en Modesto y no quisieron hablar con nadie.
“Lloran
mucho y se abrazan todo el tiempo”, contó a Clarín
Carol Carrington, madre de Carole y abuela de Julie, quien estuvo
con ellos ayer a la tarde. “Son una familia maravillosa y
fuerte, pero como todos, están profundamente traumatizados”,
agregó.
Mark
O’Sullivan, el capellán del FBI que asiste a los padres
de Silvina, dijo a la prensa que “los Pelosso tienen la esperanza
de que ninguno de los cuerpos encontrados en el auto sea el de su
hija y de que ella aún esté viva”.
osé
y Raquel pidieron disculpas a los periodistas que siguen el caso
en Modesto
por no poder atenderlos. El cónsul argentino en Los Angeles,
Luis María Kreckler,
hizo de vocero de la pareja, que tampoco recibió llamados
en su habitación.
Anteayer,
cuando se enteraron de que había aparecido el auto, los dos
se habían mostrado muy conmovidos. En la conferencia de prensa
en que se anunció el hallazgo,
sólo se abrazaban, con los ojos llenos de lágrimas.
Su
hija estaba en casa de la familia Sund, en Eureka, California, desde
diciembre. Las dos familias se conocen y son amigas desde hace más
de veinte años. Antes de que Silvina regresara a Córdoba,
sus anfitriones decidieron llevarla en una excursión al Parque
Nacional Yosemite. Ella, Carole Sund y su hija Julie volaron a San
Francisco, donde alquilaron un Pontiac Grand Prix rojo modelo 99
para llegar hasta la reserva natural y recorrerla durante dos días.
El
15 de febrero a la hora de la cena fue la última vez que
las vieron, en el hall del hotel Cedar Lodge, en El Portal, una
localidad en el límite oeste del Yosemite. Lo que hicieron
desde ese día es un misterio.
El
coche apareció anteayer a unos 160 kilómetros al norte
del Parque Nacional Yosemite, donde se concentraba la búsqueda
hasta entonces. Estaba en medio de un bosque tupido, al que sólo
se llega por caminos angostos y difíciles de transitar por
culpa del barro. Los habitantes de la zona suelen usar el lugar
como basural; está a cien metros de un camino asfaltado. |